sábado, 4 de julio de 2015

Entender  el porqué  de la inflación

Uno de los fenómenos más complejos para entender en economía es la inflación. Sus causas no dejan de ser un misterio para mucha gente.
Cuesta encontrar una explicación que realmente describa los mecanismos que la originan.  Así hemos oído con frecuencia que inflación  se desencadena cuando el gobierno aumenta la cantidad de dinero. Pero esto suele ser una observación empírica, sin explicación de  cómo está relacionado un fenómeno con el otro. La izquierda política suele hacer hincapié en que la inflación es una puja distributiva en la que los empresarios intentan apropiarse de la mayor renta posible. Seguramente haya algo de eso, pero es una explicación demasiado parcial.  ¿Cómo se explica entonces que estos empresarios de a momentos suben sus precios y en otros no, o que  una misma empresa sube precios en un país y en otro no?
Ensayaré una explicación lo mas abarcativa posible, donde cada uno de los pasos en la cadena de causalidades sea intuitivamente comprensible.
Para empezar, convengamos que la inflación consiste en un aumento continuo de precios en un lapso de tiempo prolongado.
Uno de los componentes fundamentales para que se produzca la inflación es  el hecho de que los actores económicos, si tiene la posibilidad de ganar más dinero del que ganan actualmente, aprovecharan esa oportunidad, trátese de empresarios, de sindicatos, comerciantes, profesionales o cuentapropistas. Todos están pendientes de ver como aumentan sus ingresos, o en otras palabras, como reciben una porción más grande de la torta.
A partir de allí, el disparador de un aumento de precios, para no decir aún inflación, es la escasez.  Cuando la demanda de un determinado bien  o producto es mayor que la oferta, la escasez de ese bien se resuelve a través de un aumento de precios. ¿Por qué sube un precio con la escasez? Imagínese que se acaba un determinado producto, ¿quiénes son los primeros que van a obtenerlo apenas esté disponible nuevamente? Correcto, ¡aquellos que estén dispuesto a pagar un precio más alto por este producto!
Ahora bien, en toda economía hay aumentos, o  “reacomodamientos de precios”, y  esto no lleva automáticamente a que se dispare la inflación.
Para que haya la inflación por un lado,  la incidencia del bien o producto con aumento de precios en la economía debe ser importante, como lo pueden ser los precios de los combustibles u otras determinadas materias primas clave. También lo puede  tipo de cambio con una moneda de referencia, no por la moneda en sí, sino por todos los bienes que se compran y pagan en esa moneda.  Por otro lado, para que haya inflación los precios tienen que trasladarse de la cadena productiva. Tengamos en cuenta que los  que  consumen esos insumos  encarecidos, pueden verse obligados a absorber esos aumentos de costos total o parcialmente, sin trasladarlos a sus propios precios de venta.  De hecho esto ocurre continuamente, tanto  en un contexto de precios estables como en un contexto inflacionario.
Hasta ahí, el rol de los agentes de económicos en la generación de la inflación.  Estos comportamientos son similares para cualquier economía. No obstante, algunas economías logran mantener sus precios relativamente estables y en otras la inflación se dispara una y otra vez.
Ahí es donde  llegamos al rol del gobierno a través de  su política monetaria. Si el gobierno hacer expandir la cantidad de dinero, ya sea a través de la emisión directa para financiar sus déficits fiscales,  o indirectamente permitiendo a los bancos aumentar proporción de préstamos sobres sus depósitos,  estimula un aumento de la demanda de bienes y servicios, asumiendo que esa capacidad de compra adicional va al consumo y no al ahorro.
En una determinada constelación, esa mayor demanda puede ser absorbida por una capacidad ociosa de la economía, aumentándola  cantidad en lugar de  precios. Pero  la oferta suele no ser tan flexible como la demanda. Ella depende de la capacidad instalada y, en última instancia, de  la inversión. Ahora bien, cuando la oferta no llega a cubrir lo que se demanda, se producen  cuello de botella y con ello el fenómeno de la escasez explicado más arriba. Los precios pueden subir en la misma proporción que el aumento de la cantidad de dinero, y con ello encontrarse un nuevo equilibrara otra vez la demanda con la oferta, pero el otro cuando el aumento sostenido de la demanda al través del aumento de la oferta de dinero seguira fogoneando los precios.
Ademas con la continuidad de los aumentos de precios, empieza la inflación inercial o espiral inflacionaria. Esta se da porque, una vez que los agentes económicos han incorporado la inflación en sus expectativas y los oferentes incluyen  el aumento de la inflación pasada en sus precios futuros.  Ocurre en los contratos, en los acuerdos laborales entre sindicatos y empresas. Y el gobierno puede convalidar esta inflación nueva  aumentando  la cantidad de dinero en circulación. El gobierno también podría  reducir la cantidad de dinero, lo que produciría  una subida de las tasas de interés y un efecto recesivo a través del ahogo de la economía.
Resumiendo entonces, la inflación se da por la cadena de causalidades que se puede iniciar con una mayor oferta monetaria, que a su vez genera una mayor demanda. Allí donde esa mayor demanda supera la oferta existente se crea una situación de escasez, la cual genera un aumento de precios. Cuando estos precios son claves y estos aumentos de precios se trasladan a la cadena productiva se desencadena la inflación. Esto no significa que la cadena de aumento de precios necesariamente comience con la expansión monetaria, sino que en ocasiones puede comenzar con una aumento de la demanda o cuellos de botella en determinados productos o sectores. Pero la emisión monetaria es sin duda el combustible que va retroalimentando este proceso.
Por ultimo consideremos una perspectiva de largo plazo debemos tener en cuenta que toda economía está expuesta a una inflación, y aun en economías consideras absolutamente estables donde los aumentos de precios que pueden resultar imperceptibles en el termino de un año,  una visión de largo plazo, hablando en términos de décadas, también mostrará  una multiplicación de los precios.